There are no translations available.
Si bien hubo una ampliación del contrato, por adicionales que significaron casi duplicar el proyecto original, las obras se hicieron en un plazo razonable.
Ad portas de ser entregado está el proyecto de construcción de la nueva planta embotelladora Santa Rosa, en Trujillo. De propiedad de la Corporación Lindley - que en Perú maneja las marcas Inca Kola y Coca Cola – su ejecución fue adjudicada a la empresa Gerempro, relacionada de JRI Ingeniería en el vecino país.
El contrato, que se inició el 14 de febrero de 2011, tenía originalmente una duración de seis meses e involucraba del orden de US$ 10 millones, pero se agregaron obras adicionales que prolongaron la entrega por unos meses hasta fines de 2011 y que significaron alrededor de US$ 8 millones más. Así lo informó Anuar Tarifeño, quien fuera asignado como gerente de Construcción de este proyecto.
La superficie total construida en planta es de 41.000 m2, incluyendo aproximadamente 2.000 toneladas de acero fabricadas y montadas. Con un promedio de 550 trabajadores por mes en la obra, a la fecha suma 850.000 HH sin accidentes con tiempo perdido.
“Se prevé que esta planta nueva va a obligar a cerrar la otra que la Corporación Lindley ya tiene en Trujillo, que es más pequeña, así como reemplazará también a una que tienen en el norte de Perú”, indicó Tarifeño, reflejando la magnitud del proyecto.
Puntualizó que ésta es la primera planta ecológica que tendrá la compañía embotelladora. Los materiales utilizados en su construcción deben estar certificados ambientalmente y no pueden contener insumos contaminantes (como el plomo en las pinturas). Se privilegiaron elementos naturales, como piedra y madera. Asimismo, ha habido un estricto seguimiento al manejo de los residuos y escombros de la obra, que deben depositarse en vertederos certificados y bajo completa trazabilidad.
Condiciones
Gerempro, explicó Tarifeño, se hizo cargo de la construcción del casco de la nave, incluyendo toda la infraestructura metalmecánica, en tanto las obras civiles las realizó con una empresa socia.
“Fuimos eficientes en hacer el trabajo, porque en 10 meses estamos haciendo todo, incluyendo prácticamente el doble de las obras contempladas originalmente”, destacó el gerente de Construcción, a quien le tocó dirigir un equipo formado íntegramente por profesionales y técnicos peruanos.
El mayor problema con que se encontraron, dijo, fue la condición impuesta por los sindicatos de Perú en orden a reservar cupos para sus afiliados equivalentes al 10% de la dotación, un aspecto que supieron manejar.
A fines de octubre fue realizado un taller al que concurrieron todos los ingenieros de campo, además de la Gerencia de Proyecto. Fue una instancia para abordar las lecciones aprendidas durante la ejecución de esta experiencia y comprometerse a mejorar algunos puntos, de cara a nuevas adjudicaciones.
Lectura de foto:
Anuar Tarifeño, gerente de Construcción proyecto Nueva Planta Embotelladora Santa Rosa.